¿Cómo confesarle a tu mejor amigo, que eres el amante de su hija? La situación no puede ser más delicada, pero si además tu mejor amigo es un mafioso… entonces la situación se convierte en un juego muy peligroso para los protagonistas; y en un auténtico divertimento para los espectadores.
El juego de malentendidos y dobles sentidos se suceden en esta comedia donde la amistad se pone a prueba y donde lo inverosímil se transforma en posible por obra y arte del juego teatral del vodevil.
Esta obra entronca con la tradición de la escuela francesa del teatro de bulevar cuyos maestros Labiche y Feydeau están presentes en la escritura de Luc Chaumar, que ha compaginado su escritura teatral con la elaboración de guiones para comedias de situación en la televisión francesa. Estamos ante una revisión del género en los inicios del siglo XXI, donde el espectador está familiarizado con este tipo de diálogos ingenioso y una acción trepidante a través de la pequeña pantalla y que ahora tiene la oportunidad de ver en directo en una comedia interpretada por unos actores que le resultan muy familiares, por su participación en la ficción televisiva, y por su trabajo en el teatro.
El Capo que hoy les presentamos es un capo lleno de sentimientos, que confía en su amigo y abogado, del que nunca espera una traición…pero nadie es perfecto…el amor salta cuanto menos lo esperas y en este caso con la persona menos aconsejable.
Pero nuestro abogado no sólo tiene un grave problema con el Capo, también tienen un vecino muy singular que no facilita las cosas y mucho menos la convivencia cotidiana.
La risa, es aquello que nos diferencia del resto de animales, aprovechémoslo, y si es posible riámonos de nuestra propia sombra… la del Capo es muy alargada.
Juanjo Prats (director) |