La historia cuenta las aventuras
de Clara, la joven protagonista; el Sr. Drosselmeyer, un
personaje enigmático, y el Cascanueces, un muñeco
de madera que por arte de magia acaba cobrando vida.
Todos ellos viven un sinfín de peripecias en un
mundo onírico donde se deben enfrentar a un ejército
de ratas, pasean por el País de las Nieves y por
el Reino de los Caramelos, e incluso bailan en el País
de las Flores. Este mundo mágico se desvanece y
Clara tiene que averiguar si todo lo vivido ha sido un
sueño o una fascinante ilusión.
David Campos sitúa la acción de este Cascanueces
en un parque, a las afueras de una ciudad cualquiera y
en una época indeterminada. Los personajes huyen
de la conocida estética neoclásica del S.
XIX y ocupan aquí el rol de mendigos.
El director nos presenta una visión muy alejada
de la propuesta escénica convencional. Con ello,
el coreógrafo sitúa el ballet en un contexto
de pobreza en el que las emociones de los personajes cobran
una especial importancia.
La Compañía en abril del 2004, fija su residencia
en el Teatro Josep Mª de Sagarra de Santa Coloma de
Gramenet, la trayectoria claramente ascendente de la formación
y el éxito conseguido con sus espectáculos,
serán el aval para la firma del convenio de colaboración
con el ayuntamiento de esta ciudad.
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