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Yoshua Cienfuegos, en su coreografía, crea momentos
extraordinarios, como la escena del cigarro, o cuando todo
el cuerpo de baile se mueve al completo. … También
los cisnes negros, que logran un movimiento muy tentador
con su baile con un solo tacón. Animalidad y fascinación.
…estamos ante un espectáculo maduro, repleto de hallazgos, donde
las imágenes coreográficas están meticulosamente trabadas
para dejar de lado toda vulgaridad y alejarse lo más lejos posible de
una demostración sensual sin fundamento. Por una vez cobra sentido el
desnudo de medio cuerpo. Además, tratando el deseo, el coreógrafo
nos expone una particular reflexión sobre el individuo.
Un espectáculo, en fin, bien condimentado: desde unos bailarines muy maleables
y entonados, técnica e interpretativamente (sobre todo la expresividad
de Raquel Torrejón), hasta la siempre atmosférica y sorprendente
música de Panxo Barrera; del barroquismo del vestuario (Pascual Peris),
a la vivacidad de la iluminación (Juanjo Llorens). Perversa finura.
Valencia. Levante-EMV 12 de febrero de 2008 - Enrique Herreras
Cisnes negros cautivó Xela
Los quetzaltecos jamás nos habíamos deleitado con una obra como
esta, la calidad del grupo es genial y ellos nos revelaron al ser humano. Me
provocó inquietud la reacción del público al ver los rostros
de varias personas que observaron a las danzarinas que tenían el torso
desnudo. Es la primera experiencia en Xela.
Prensa libre, 8 de julio, Guatemala
(…) Las múltiples
interpretaciones de las soberbias coreografías
van desde la búsqueda, el reconfortante encuentro, cientos de variaciones
de éxtasis, libertad de elección, giros en círculos concéntricos,
malabares que desafían la elasticidad del cuerpo humano, entrega desmedida,
traición, diferentes manifestaciones de venganza, desenfreno, soledad,
nuevas oportunidades, en fin, mucho, pero muchísimo ímpetu: siempre
invariable en su conjunto de objetos que interactúan entre sí (…)
Se trata esencialmente de sensualidad apoyada en el protagonismo que cobran el
manejo profesional de la luz o los sonidos, retomados a su vez de los versos
del Marqués de Sade por Panxo Barrera.
12 de julio de 2008, blog
La corporeidad de los bailarines fue intensa
Pascual Peris, diseñó un vestuario interesante y versátil
que remarcó el perfil de los personajes, resaltó los cuerpos de
los bailarines y dio ciertas referencias espacio-temporales. La música
original de Panxo Barrera fue otro elemento fundamental en el montaje, ya que
le imprimió buenos acentos y creó atmósferas alusivas al
tema tratado. Lo mismo sucedió con el diseño de iluminación
de Juanjo Llorens, que le proporcionó claroscuros y dimensionó algunas
escenas contra otras. Todos estos elementos hicieron de Cisnes negros un
trabajo impecable plásticamente.
(…)
el elenco de la agrupación, brindó un desempeño de calidad,
mostraron plasticidad en sus movimientos y buena proyección.
Estos cinco bailarines cumplieron a cabalidad los requerimientos
interpretativos de Cisnes
negros.
Una escena que me agradó por su originalidad y fuerte contenido sígnico
fue la del trío fumador asumido por Raquel Torrejón, Antonio Muñoz
y Yoshua Cienfuegos. En este segmento, el autor logra condensar muchas situaciones
que pone al espectador a generar sentido, es abierta por su ambigüedad,
sugerente y muy bien resuelta.
No obstante, fue muy agradable ver en Cisnes negros cuerpos
con dominio técnico que se entregaron al máximo
en la escena y nos permitieron apreciar la belleza de la
figura humana, representado conflictos eternos en la naturaleza
de nuestra especie.
La Nación, 19 de julio de 2008, San José de
Costa Rica - Marta Ávila
Cisnes españoles
(…) Un espectáculo bien condimentado: desde unos bailarines muy
maleables y entonados, técnica e interpretativamente, hasta la siempre
atmosférica y sorprendente música de Panxo barrera; del barroquismo
del vestuario, a la vivacidad de la iluminación (…)
El Periódico de Guatemala, 1 de julio de
2008
Ovación para los Cisnes negros
Durante
60 minutos los rostros de centenares de salvadoreños,
quienes llenaron la mayoría de las 1420 butacas
del teatro, lucieron silentes y atentos a cada uno de los
movimientos de tres bailarinas y dos bailarines que intercambiaron
diálogos tácitos e intimidad (…)
La prensa gráfica, 14 de julio de 2008,
El Salvador - Carlos
Chávez
Suave negrura de
la danza en Gijón
(…) Yoshua Cienfuegos, coreógrafo, director
y titular de la compañía (…) nos
trajo una propuesta repleta de fuerza y muy sugerente.
Los mundos contrapuestos y paralelos que nos propone,
relacionados con nuestras partes oscuras, con la violencia,
con las bajas pasiones, la animalidad esencial
del ser humano, han dado para mucho en el arte y, naturalmente,
seguirán dando.
La plasticidad es el común denominador de las
coreografías que componen estos Cisnes negros,
expresada en primer término por seis buenos intérpretes
que expresan con eficacia los numerosos registros del
movimiento y la energía exigidos. Contribuyen
en buena parte las singulares músicas de Panxo
Barrera, la magnífica iluminación de Juanjo
Llorens o el eficiente vestuario que, además de
uniformar al coro de cisnes negros, y partiendo
de un solo criterio, diversifica y singulariza a cada
uno de los intérpretes. Y con esto enlazo con
la otra gran virtud de esta propuesta: su teatralidad
aportada por los personajes de esta función. Algunos
de ellos podrían haber salido de algún
cuento del Marqués de Sade, o de Pauline Réage,
sin que ello signifique adentrarse por los tortuosos
caminos del bondage. Otros, como los hombres-rata, son
primos hermanos del valleinclanesco Fuso negro. Las
coreografías del fumage a trois del cigarrillo
y la Muerte del cisne, son soberbias.
La voz de Asturias 10 de octubre de 2008 - Boni
Ortiz
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