No
ofrecemos "Émbolo y Díscolo" como
un hecho aislado de representación teatral que empieza
y acaba en sí mismo. Pensamos que lo realmente importante
es todo aquello que se desprende de ella como recurso y herramienta
educativa, tanto antes de la representación como durante
o después de la misma.
La intencionalidad última de nuestro montaje no es
convertir lo que hacemos en una más de las muchas
propuestas del llamado "teatro para niños"
No diferenciamos entre el teatro para adultos y el teatro
para niños. Creemos que el teatro es teatro, vaya
a quien vaya dirigido. Los códigos para hacer comprensible
una dramaturgia no tienen que hacerse diferentes, dependiendo
de a quien vaya dirigido el espectáculo.
Somos conscientes, no obstante, de que las temáticas
que hay que desarrollar no pueden ser las mismas en ambos
casos, debido básicamente a la lógica de los
conocimientos no adquiridos "todavía" por
el público infantil.
"Nuestro trabajo" nace con vocación pedagógica,
escogiendo cuidadosamente sus montajes de una manera responsable
y, sobre todo, haciendo un seguimiento de las necesidades
educativas de cada ciclo, en permanente contacto con profesionales
de cada una de las materias específicas sobre las
que fundamentamos nuestro trabajo.
El teatro, la dramatización, es una herramienta muy
valiosa que tenemos a nuestro alcance para desarrollarnos
y tomar un fructífero contacto con el mundo y las
ideas, partiendo de nosotros mismos, de nuestra imaginación
y de la observación de todo lo que nos rodea.
Nuestro interés fundamental en este trabajo que hoy
os presentamos no radica únicamente en el hecho de
realizar teatro para niños, sino más bien en
la utilización de la dramatización como herramienta
con potencialidad didáctica. Por eso huimos del aplauso,
encadenamos la vida con un hecho teatral que rechaza lo extraordinario
de los telones y patios de butacas, llegamos al espacio cotidiano
y vivimos nuestro artificio sin barroquismos. Después,
el trabajo y el juego empezarán para aquellos a quienes,
en primera instancia, va dirigida nuestra propuesta: los
alumnos y alumnas.
Sergi Calleja
Castellón Marzo 2004 |