| |
Hans, un original y divertido juglar se presenta delante
del público presente para ofrecer su talento como
cuentacuentos. En su mano, centenares de historias pueden
desarrollar una imaginación sin límites. Pero
con clásicos como Cenicienta o Pinocho, Hans nos descubre
una historia muy particular, una historia que podría
pasar en cualquier momento y en cualquier lugar, una historia
a partir de un cuento popular como es: el Flautista de Hamelín.
Pero si pensáis que escucharéis la conocida
leyenda de los ratones de esta población, nada más
lejos de la realidad. El personaje y la escenografía
medieval se modernizan de momento para presentarnos un cuento
moderno, una historia tan actual que nos sorprenderá:
la verdadera historia de Hamelín.
Y es así porqué al alegre, simpático
y tranquilo pueblo de Hamelín no les espera una
invasión de ratas como se podría esperar
sino una aglomeración de basura y residuos que los
mismos vecinos de la ciudad han generado por la poca atención
que han prestado durante años y años a su
ciudad. Todas las calles de Hamelín se encuentran
un día llenas de basura. Toda la suciedad que niños
y mayores han producido durante tanto tiempo tiene como
resultado una ciudad terrible por la que no es posible
caminar con facilidad y con un olor nauseabundo.
El alcalde,
reunido con el consejo de sabios de la ciudad, tiene que
encontrar una solución rápida, sea
como sea, ya que el asunto se les ha ido de las manos. Y
es que la culpa de que Hamelín se encuentre así,
es únicamente de los vecinos. Por mucho que le den
vueltas y vueltas, ninguna solución es válida.
Pero, finalmente, alguien llama a la puerta del Ayuntamiento.
Un personaje fantástico que ninguno esperará.
Un personaje lleno de alegría y optimismo con un mágico
instrumento: un flautista. Gracias a la ayuda proporcionada
por este misterioso y sorprendente flautista, el gran problema
de Hamelín tendrá una solución
pronto y rápida. Pero con el tiempo, los vecinos sospecharán
que el famoso flautista ha podido llevarse alguna cosa más
que la basura de las casas de la ciudad ya que es propietario
de un enorme y lujoso castillo a las afueras de Hamelín. ¿Cómo
es posible que haya construido tal edificio con la recompensa
que le dio el alcalde? ¿Será el flautista un
ladrón impostor? |
|